3. Prevención: claves prácticas para las familias
La respuesta eficaz al riesgo de deepfakes no reside solo en la supervisión tecnológica, sino en la educación digital en sentido amplio.
3.1. Recomendaciones para padres y tutores
- Diálogo abierto y continuo sobre sexualización digital, privacidad y consecuencias jurídicas de manipular imágenes de terceros.
- Revisión periódica de aplicaciones instaladas, permisos concedidos y funcionalidades de IA disponibles.
- Fomento del pensamiento crítico: enseñar a identificar riesgos y anticipar consecuencias (“¿puede esto dañar a alguien?”).
- Normas claras de uso: horarios, espacios sin dispositivos, apps permitidas y prohibidas, límites a herramientas de IA.
- Actuación inmediata en caso de victimización:
- Recopilación y preservación de evidencias,
- Solicitud de retirada urgente de contenidos,
- Denuncia ante fuerzas y cuerpos de seguridad,
- Reclamación ante la AEPD,
- Apoyo psicológico especializado.
4. ¿Qué pueden hacer los lectores esta semana? Acciones inmediatas
- Inventario digital conjunto con sus hijos: revisar apps, permisos, herramientas de IA y niveles de exposición.
- Utilizar esta sanción como caso práctico para un diálogo sobre privacidad y consecuencias legales.
- Definir normas familiares de uso digital responsable, incluyendo el compromiso de no crear, reenviar ni reproducir imágenes íntimas —reales o manipuladas— de otras personas.
Los deepfakes han democratizado la manipulación de imágenes, pero también han multiplicado el potencial de daño, especialmente entre menores. La AEPD, al sancionar este caso, lanza un mensaje inequívoco: la IA no exime de responsabilidad, y la imagen —real o generada— sigue siendo un dato personal protegido.
Hasta que el marco regulatorio sobre IA se estabilice, la mejor defensa es la educación digital, el acompañamiento familiar y la intervención temprana. La protección de la identidad, la privacidad y la dignidad de los menores no puede quedar al albur de una aplicación.