Con la vuelta al cole, vuelven también los grupos de WhatsApp de padres y madres. Una herramienta muy útil para coordinar excursiones, tareas o actividades, pero que también puede convertirse en un foco de problemas legales y de protección de datos.
Además, entran en juego otras cuestiones sensibles como el uso de imágenes de menores y la gestión de datos por parte de las AMPA, donde muchas veces no se aplican las medidas necesarias.

¿Qué riesgos tienen los grupos de WhatsApp escolares?

El primer error común es añadir a personas sin su consentimiento. Cuando esto ocurre, automáticamente se comparten datos como el número de teléfono o la foto de perfil, lo que supone un tratamiento de datos personales.

Ya en 2021, la Agencia Española de Protección de Datos sancionó a un colegio por difundir los teléfonos de padres sin permiso.

Lo correcto es crear un enlace de invitación y que cada persona se una de manera voluntaria. De esta forma, el consentimiento es claro y expreso.

Además, los colegios no deben crear grupos oficiales de clase en WhatsApp. Si necesitan enviar comunicaciones, lo adecuado es usar listas de difusión, donde se comparte información pero no hay interacción entre los miembros.

¿Y qué pasa con las fotos de menores?

Las imágenes de actividades escolares (excursiones, obras de teatro, festivales…) son habituales, pero compartirlas en redes sociales o grupos abiertos puede ser un problema.

  • Las fotos de menores requieren consentimiento expreso de los padres o tutores.
  • Ese consentimiento puede revocarse en cualquier momento.
  • Anonimizar con emoticonos o píxeles no siempre evita que el menor sea identificable.

La mejor práctica es no subir fotos de menores a redes sociales y, si se hace, garantizar que no aparezcan terceros reconocibles.

AMPA: una responsabilidad que a veces se olvida

Las asociaciones de madres y padres (AMPA) son entidades independientes con su propio CIF y, por tanto, están sujetas a la normativa de protección de datos igual que un colegio o una empresa.

Sin embargo, es habitual encontrar prácticas poco seguras:

  • Archivos físicos con datos bancarios almacenados sin control.
  • Uso de cuentas de correo gratuitas como Gmail en lugar de dominios propios.
  • Conservación de datos de familias que ya no pertenecen a la asociación.

Para evitar sanciones, las AMPA deberían:

  • Renovar cada curso los datos bancarios y eliminar la información obsoleta.
  • Usar dominios y correos corporativos.
  • Mantener un registro de actividades de tratamiento.
  • Firmar acuerdos de confidencialidad con los miembros de la junta directiva.

No hay que olvidar que una sanción de 6.000 € puede ser asumible para una gran empresa, pero devastadora para un AMPA.

Conclusión: la prevención es la mejor protección

Los grupos de WhatsApp, las fotos escolares y la gestión de datos por parte de las AMPA son cuestiones del día a día, pero mal gestionadas pueden suponer sanciones importantes.

La clave está en aplicar medidas sencillas: consentimiento informado, protocolos claros y responsabilidad en el tratamiento de datos.

Porque en materia de protección de datos, prevenir siempre sale más barato que sancionar.

No te pierdas la entrevista completa con Javier Nogueroles, que podrás escuchar cada semana en el programa TIC TAC DATOS de ONDA NARANJA COPE.

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