El uso de tecnologías de identificación biométrica, como el reconocimiento facial, la huella dactilar o la verificación de voz, está creciendo rápidamente en muchos ámbitos. Aunque estas herramientas prometen mayor seguridad y rapidez, su uso plantea importantes retos legales en materia de protección de datos.
Un ejemplo reciente es la sanción de 500.000 euros al FC Barcelona por parte de la Agencia Española de Protección de Datos, debido al uso de reconocimiento facial y de voz en un proceso de actualización de datos de socios. La autoridad consideró que el club no justificó adecuadamente la necesidad de utilizar tecnologías biométricas cuando existían métodos menos intrusivos.
El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) considera los datos biométricos como categorías especiales de datos, ya que identifican de forma única a una persona (huella, rostro, iris o voz). Por ello, su tratamiento está, en principio, prohibido salvo que exista una base jurídica sólida y que el uso sea necesario y proporcional.
El riesgo principal es que estos datos no pueden cambiarse si se ven comprometidos, a diferencia de una contraseña o un PIN.
Además de las tecnologías avanzadas, la protección de datos también afecta a situaciones cotidianas, como la destrucción de documentos con datos personales. Tirar documentos completos al contenedor puede facilitar delitos como la suplantación de identidad, mediante técnicas como el dumpster diving, que consiste en buscar información en la basura.
Por ello, las empresas deben destruir la documentación de forma segura (por ejemplo, con destructoras o servicios profesionales) y respetar los plazos legales de conservación antes de eliminarla.
En definitiva, la protección de datos no es solo una cuestión tecnológica o jurídica, sino también de responsabilidad y cultura organizativa, aplicando siempre el principio de utilizar el método menos intrusivo para la privacidad de las personas.
No te pierdas la entrevista completa con Javier Nogueroles, que podrás escuchar cada semana en el programa TIC TAC DATOS de ONDA NARANJA COPE.